NOTICIAS AEEF

Asociación Española de Ejecutivos y Financieros

Ante una de las mayores tragedias en décadas, la única opción para Europa es la unidad y la solidaridad. Por su naturaleza y su escala, la crisis de Covid-19 exige una movilización histórica de los Estados y de la Unión Europea en términos de gobernanza, determinación y recursos. Todo el mundo es consciente de que ningún país o continente será capaz de afrontar el reto sanitario por sí solo. De la misma manera, en un planeta en el que casi 4.000 millones de personas -la mitad de la humanidad- están confinados, nadie podrá luchar y superar por sí solo el desafío económico.

La lucha contra el Covid-19 está llena de paradojas y, mientras se asiste a una destrucción histórica de empleos y a un alud de ERTE que colapsan las oficinas del SEPE, el jueves pasado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, puso cifra a las necesidades de mano de obra en el campo español: entre 100.000 y 150.000 trabajadores temporales para recoger las cosechas, a pocos días de que se inicien las campañas de la fruta de hueso (cereza, albaricoque, melocotón, etc...). Planas no concretó qué medidas podría adoptar el Ejecutivo, pero estas deberán tener en cuenta la actual alerta sanitaria. Sí, avanzó que tendrán que ser personas próximas a los centros de producción.

Si marzo fue un mal mes para las economías europeas, esperen a ver la caída que se avecina en abril. Esta es la lectura del indicador de sentimiento inversor del mes de abril que ha publicado este lunes la agencia alemana Sentix. Según las encuestas realizadas en los últimos días, la confianza de los inversores de la eurozona se ha desplomado en abril como consecuencia de la crisis derivada del coronavirus. La caída ha sido tal que ha roto los mínimos que dejó la crisis financiera posterior a la quiebra de Lehman Brothers.

Cuenta Flavio Rodríguez que un viernes normal podía vender hasta 2.000 bocadillos. Acompañados de un refresco, los despachaba (y espera volver a hacerlo en breve) a tres euros a la hora de comer y “venía gente de todo el polígono” [de San Sebastián de los Reyes] donde tiene desde hace 24 años una tienda de embutidos y un restaurante. El coronavirus dichoso le ha cerrado el restaurante y le ha amargado la vida —“no sé qué va a pasar”, se lamenta—. Ante una situación que mantiene a siete de sus 10 empleados en su casa, Rodríguez ve cómo “se empieza a animar” el negocio por internet y el envío de pedidos a domicilio por teléfono. Por el momento, no llega ni de lejos para cubrir los ingresos habituales, pero hoy por hoy es su única línea de vida.

Los autónomos son el colectivo que más ha alzado la voz en las últimas semanas para exigir medidas al Gobierno que garanticen el mantenimiento de sus ingresos y su supervivencia para cuando pase lo peor de la crisis sanitaria del coronavirus y los últimos datos de empleo conocidos la pasada semana parece que avalan las ayudas puestas en marcha desde el Ejecutivo para los trabajadores por cuenta propia.

Page 1 of 318

© 2020 AEEF